EL TRIO CALAVERA

Escrito por raakshasa 05-03-2008 en General. Comentarios (3)

Namaste!

 

Bueno a lo que iba que ayer se me fue el santo al cielo con tanto Goa, tanto hash y tanta mierda que tengo en la cabeza...

Como bien decía en las primeras líneas del post de ayer, siempre que salgo de casa por unos días algo curioso me espera a la vuelta, ésta vez no iba a ser menos y después de unos relajantes días por Goa me esperaban las reinas de la miel. Y no me malinterpreten, no había una cuadriga de tipas en pelotas rebozadas en miel esperándome ansiosas en mis aposentos, que guarrada por dios, sólo de pensar que luego tendría que hacer la colada en la mierda de lavadora que gasto se me quitan las ganas ¿?

Al llegar por la noche a mi casa, como habitualmente, me senté un rato en el sofá y me puse a jugar unas partiditas de póker, ya que la tele me llama bien poco. Al rato empecé a escuchar una especie de zumbido, y la verdad, al principio no le hice mucho caso ya que con la cantidad de ruidos que invaden mi apartamento, uno mas como que me daba igual, pero la cuestión es que al día siguiente, al volver del trabajo el segurata del edificio empezó a hacerme aspavientos señalando hacia el cielo mientras chapurreaba palabrejos en un inglés que sólo él entendía; al principio pensé que se había vuelto loco, yo miraba al cielo y no veía nada de particular, así que le di una palmadita en la espalda y le dejé ahí comunicándose con los dioses mientras me alejaba casi descojonándome.

Cuando llegué al piso, al cabo de un rato, me entró la curiosidad y me acerqué a la ventana por si desde ahí veía la reencarnación de Krishna o algo parecido, joder, resulta que tenía un panal colgando del techo del exterior de la ventana, justo delante de mis narices. Afortunadamente tengo mosquiteras en las ventanas así que me quedé contemplando su agitada tarea mientras me reía recordando al tipo de abajo advirtiéndome del asunto.

A mi pocas cosas ya me molestan, y por mí, el panal se podía haber quedado ahí de por vida, pero los vecinos estaban acojonados y querían que ese panal desapareciese de ahí, así que al cabo de dos días de discutir con el segurata terminé accediendo y al día siguiente apareció el trío calavera por casa para quitar el panal.

Que grandísimo lujo, un chavalín de unos 16 años, bastante pequeño y de complexión más delgada que la mí, hasta ahí todo bien, pero en un momento inoportuno se puso a hablar con sus compinches, joder, me tuve que ir a mi cuarto porque no me podía contener la risa, la voz más ridícula que jamás haya escuchado, parecía una abuela con problemas hormonales, afónica y recién ostiada por su marido.

El segundo de abordo, más crecidito, más o menos de mi edad,  tampoco se quedaba corto, ya que con un ojo miraba a la Meca y con el otro a Las Vegas, creo que se tenía que poner de perfil al panal para poder verlo.

Y el tercero en discordia no era nada más y nada menos que el que se comunicaba con los dioses unos días antes. Este tipo era el típico jefe de obra ibérico, mientras los otros dos se jugaban los picotazos, él se dedicaba a pedirme cigarrillos y a fumárselos tranquilamente sentado en una silla, mientras dirigía con su mano a los otros dos pobres infelices, que acojonados, blandían una estaca prendida en fuego. (ojo al dato porque a la estaca le añadieron un paño, y a éste lo rociaron con gasolina, y en vez de acceder a usar mi mechero, utilizaron para prenderlo unas minúsculas cerillas, no se como no perdieron las manos en el intento, ver para creer!!)

Todo iba bien, el panal parecía eliminado, hasta que de repente, la estaca se partió por la parte del paño, y cayó, ardiendo evidentemente, a la acera, por donde pasaban multitudes, otra vez al cuarto porque no podía contenerme la risa. Total, que vuelvo al salón y resulta que las abejas habían trasladado el nuevo panal 40 centímetros hacia la derecha. Otra vez a empezar de nuevo, el capataz de fumeteo, y los otros dos piezas otra vez con el palitroque arriesgándose a los picotazos...

Finalmente consiguieron que las abejas se marcharan, no sin antes proporcionarme una de las tardes más divertidas de mi estancia en India, en serio, muchas gracias trío calavera, espero ansioso nuevas abejas colonizadoras en mi ventana..

 

PD: adjuntaré algún documento gráfico del panal, desgraciadamente, como no suelo usar la cámara, el día que apareció el trío calavera no la tenía cargada, así que os vais a tener que conformar con lo que os cuento.

 

 

JAHANNUM